lunes, 1 de julio de 2013

alveolitis


+Alfredo Sakar  +Alfredo Sakar


ALVEOLITIS/ OSTEÍTIS ALVEOLAR

La Alveolitis, es una inflamación localizada de forma superficial en el alvéolo luego de una extracción dental, producida por una perdida prematura del coàgulo sanguíneo, dejando expuestas terminaciones nerviosas libres y la posibilidad de una colonización bacteriana posterior, en donde se va a manifestar un intenso dolor y mal olor en el alvéolo expuesto. Es la complicación más frecuente de la extracción.

Signos y Síntomas

La alveolitis del maxilar puede presentarse en dos formas, seca o húmeda, y se desarrolla comúnmente entre las 48–72 horas después de la extracción dentaria y se caracterizan por:

 

• El signo más evidente es la falta de coágulo, la exposición ósea y la halitosis.

• El síntoma característico es el dolor agudo en la zona del alvéolo. Típicamente, el dolor comienza por el 2º. ó 4o día postoperatorio, se refiere al oído, y dura a partir de algunos días a muchas semanas si no se trata.

  • Seca: En ella el alveolo permanece vacío después de dos o tres días post extracción. No hay signos de tejido de granulación (cicatrización). Olor fétido. Dolor agudo.
  • Húmeda: Presencia en el alveolo de un coágulo desorganizado con halitosis y dolor. Secreción purulenta.

Etiología

Existen muchos factores que aumentan la aparición de esta secuela y de forma general todos actúan impidiendo una adecuada irrigación sanguínea al alveolo:

  • Traumas en el momento de la extracción
  • Infección previa a la extracción
  • Uso excesivo de anestesia con vaso constrictor
  • Aporte vascular disminuido del hueso
  • Enfermedades sistémicas como la diabetes
  • Hipertensión
  • Enfermedades inmunosupresoras (que reducen la auto defensa)

Tratamiento

• Se debe irrigar generosamente el alvéolo con abundante cantidad de solución salina y el exceso deberá ser succionado cuidadosamente fuera del sitio de la extracción.

• No debe curetearse debido a que puede introducir tejido infectado en el trabéculado óseo produciendo la diseminación de las bacterias y una disminución en la cicatrización.

• El alvéolo limpio es obturado con un apósito impregnado de con un potente analgésico por su rápida acción sedante o una solución medicada con yodoformo o benzocaína, que debe ser cambiado periódicamente (72 horas); con ello se logra una cicatrización por segunda intención por los próximos 10 días. Puede utilizar medicación analgésica por un período de 48 horas.

• No debe administrar antibióticos debido a que es una inflamación local y no una infección.

El paciente deberá ser instruido para mantener el alvéolo limpio, de igual forma se le debe informar que el alvéolo seco es un retraso en la cicatrización que normalmente se resuelve en varios días.







Fuentes de Refencias:

Chiapasco, M. Cirugía oral: texto y atlas en color. Editorial Masson. 2004. México

http://www.guo.8k.com/dolor_alveolitis.htm
En Sakar Dental podemos ayudarlo con éste y otros problemas